¿De risa? No, de pena

A los políticos se les llena la boca hablando de las nuevas tecnologías, de los trámites que podemos hacer por Internet…, pero de vez en cuando suceden cosas que hacen que uno vea que una cosa es lo que se dice y otra lo que en verdad sucede.

Durante esta semana he estado realizando los trámites para darme de alta como trabajador autónomo, mucha ventanilla única y mucha historia, pero al final paseo a la delegación de Hacienda, colas interminables, paseo a la Seguridad Social, colas interminables… Pero bueno lo acepto, así son las cosas. El último paso era acudir a la oficina de la Seguridad Social con el alta en el censo de autónomos de Hacienda para terminar de legalizar la situación. Con todo el impreso completado me encuentro que el amable funcionario que me atiende al llegar a la cuenta bancaria en la que quiero domiciliar mis pagos me pregunta que si los dígitos están bien. Lo compruebo y le digo que sí y entonces me dice que la cuenta que yo he indicado no la admite el sistema porque Ing Direct no permite domiciliar los pagos. Le digo que no es cierto, que yo tengo domiciliados mis recibos de teléfono, luz, gas…, a lo que me responde que va a comprobar si es posible hacerlo. Cinco minutos después vuelve y me dice que no es posible domiciliar los recibos en Ing Direct puesto que se trata de un  “banco virtual” que no tiene oficinas físicas. Le digo que  qué más da, puesto que simplemente se trata de domiciliar un pago. En definitiva que no es posible hacerlo, me pide otro número de cuenta y se lo doy. Ahora el de Uno-e, introduce los dígitos y vuelta a lo mismo, es un banco virtual, no tiene oficinas, etc., etc. Le digo que no es cierto, que yo he realizado ingresos en una oficina que tiene este banco en Madrid (quizás sea la única que tiene, pero si no estoy equivocado creo que en Barcelona también tiene oficinas), pero me dice que no, que el sistema no permite el pago de la cuota de autónomo a través de los bancos por Internet. ¿¿Por qué??

Le digo que no tengo cuenta en otro banco (es la verdad) y me ofrece dos posibilidades, o bien me abro en una cuenta en un banco “normal”, o bien tengo que ir todos los meses a la Tesorería de la Seguridad Social a que me den el boletín de pago, luego a cualquier banco a hacer el pago de mi cuota y  luego otra vez a la Tesorería a entregar el justificante del pago.

¿De risa? No, de pena. De p. pena.