Artillería de grueso calibre

Escriben en elplural.com: José Antonio Abellán provoca un incendio de 1.400 hectáreas y después se da a la fuga.

Responde Abellán en la página 61 de Público (enlazo al periódico en papel, no lo he encontrado en la web):

Termino con una consideración: en un periódico digital, de cuyo nombre no me acuerdo, un tipo ha intentado ponerse medallas ante sus jefes diciendo que con un pequeño accidente que sufrí hace una semana produje la quema de 1.400 hectáreas de monte. Así es el periodismo amarillo. Esas son las hectáreas que, seguramente, el director de dicho antro digital ha tenido que andar de rodillas buscando a su padre y aún no sabe quién es. Pobrecito. Le tengo que perdonar…

Por cierto 1.400 hectáreas son muchas hectáreas, algo así como el césped de unos 2.300 campos de fútbol, y digo yo, ¿no habrá sido un incendio de 1,4 hectáreas?

Actualización: Como me temía no se trató de un incendio de 1.400 hectáreas, en Ávila Digital dicen que fueron 1,49. Una nimiedad, vamos.

La prensa y las matemáticas

Me pasa un alumno un enlace a una noticia publicada en 20minutos.es y me pregunta si el titular es correcto o no lo es.

Según 20minutos “las estadísticas dicen que Alonso será campeón del mundial”. El razonamiento para llegar aquí es tan peregrino como lo siguiente, como de las ocho veces en que el mundial se decidía en la última carrera en cuatro ocasiones el campeón fue el que llegaba segundo… pues las estadísticas son favorables a Alonso.

Supongo que el redactor debe ser de letras (y un poco torpe además) porque de otra manera no hay quién lo entienda.

Pérez Reverte y la prensa “guarra”

Me gusta Pérez Reverte, y mucho. Creo que tiene libros mejores y peores, pero me gusta su forma de escribir, directa, impulsiva, clara, con mala leche (mucha). Y me gustan sus artículos, unas veces estoy de acuerdo con lo que dice, otras totalmente en desacuerdo, pero me parece un tipo sincero, honesto, que dice las cosas como las piensa, políticamente incorrecto. Seguro que a muchos les parece un chulo, un creído, un listo, y seguramente tendrán argumentos para ello, pero es lo que tiene decir las cosas sin pelos en la lengua.

Su artículo de esta semana en XLSemanal es de los que tienen que picar a algún que otro tomatero, posiblemente le haga ganar más enemigos que amigos, pero es lo que tiene llamar a las cosas por su nombre:

Lo que me quemó el fusible fue que, ante mi mala cara y poca disposición a colaborar, el paparazzo me dijese: «Parece mentira, tú que has sido compañero». Ahí me tocó, como digo, la fibra. Y siguió un pequeño incidente que podríamos resumir en mi comentario final: «Yo era un buitre cabrón como tú, pero un buitre cabrón honrado. Nunca anduve fisgando coños, y a ti nunca te vi en Beirut o en Sarajevo. Así que no hemos sido compañeros en la puta vida».